10 de agosto de 2013

República Dominicana: Península de Samaná, piensa en verde

El siguiente destino de nuestra ruta dominicana es la Península de Samaná, una reducida franja de tierra de 40 km de largo por 15 km de ancho, llena de lomas con palmeras que suben y bajan hasta acercarse al mar y que siempre ha sido bastante inaccesible. Aunque ahora dispone de aeropuerto y autopista y el turismo va creciendo, no se trata de un turismo de resort, es un ambiente bastante familiar y tranquilo.

La primera parada ha sido en Las Terrenas, nos hemos alojado en Residencial Balatá, una villa familiar de una italiana casada con dominicano y sus 3 hijos. Las Terrenas, ya nos lo habían advertido, se ha convertido en una colonia de italianos y franceses.

Playa Las Terrenas

Playa Las Terrenas
Playa Las Terrenas

Punta Popy, Las Terrenas

Nos hemos alquilado un apartamentito dúplex por el módico precio de 45$, ¿a que es chulo? Sencillo, limpio y coqueto. Reservamos una noche pero tras llegar y organizar un poco qué hacer en los siguientes días decidimos hacer 3 noches.



Virginia es un encanto y muy dispuesta. Conoce a la gente de la zona y gracias a ella hoy nos hemos ido con Toronto a visitar el Parque Nacional de los Haitíses.

Toronto, menudo crack, cuando nos ha visto llegar al punto de encuentro ha venido hacia nosotros bailando bachata. Un tío muy legal, que trabaja por libre y experto guía de Los Haitises. A veces, nos cuenta Virginia, hay que tener cuidado con estas cosas si no tienes referencias de con quién contratas.

Si la costa sur de República Dominicana era azul, el Parque Nacional de los Haitíses es de color verde.

Haitíses significa “tierra de montañas” y está situado en el extremo suroeste de la Bahía de Samaná. Está formado por islas pequeñas, islotes o cayos muy frondosos que emergen del agua. Posee cuevas tahínas, algunas espectaculares como la de San Gabriel o San Lorenzo (donde se rodó una pelí que Toronto no sabe cual era porque mantuvieron el secreto) y también posee una zona de manglares.




Toronto nos ha cogido y cortado coco

Como estaba el coco



Ha sido una visita genial, aunque el mar estaba picado y el viaje de unos 45 minutos en cayuco hasta el Parque ha sido de todo menos tranquilo. ¿Por qué siempre nos pasa una de estas? Han sido 45m como si nos estuvieran echando cubos de agua a la cara, uno detrás de otro y bote tras bote. Así, a la ida en contra del viento y las olas pero es que a la vuelta, aunque algo mejor por ir en la dirección del viento, ha sido como surfear pero no con tabla sino en un cayuco a motor. Lo hemos bautizado como un nuevo deporte acuático: el cayuking extreme.

Pero bueno, al final el día ha terminado con esta espectacular parrillada de pescado fresco made in el esposo experto en marisco de Virginia.

Langosta, mero rojo y camarones

República Dominicana: El secreto mejor guardado

Después de algunos días volvemos a la carga.

En nuestra ruta por República Dominicana, dejamos atrás Bahía de las Águilas en el extremo occidental de la isla, en la frontera con Haití, y ponemos rumbo hacia la costa norte.

Han sido unas largas jornadas de carretera, no por ser muchos los km recorridos sino por el mal estado en el que se encuentran algunas carreteras, el excesivo tráfico que hay,sobre todo de motoconchos, y la mala circulación de los dominicanos.

Volvimos a hacer escala en Santo Domingo para luego tomar la autopista del interior que lleva al norte. En este trayecto, hicimos una parada en Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad del país, y descubrimos una parte de República Dominicana bien diferente, sin playas, el Valle del Cibao donde se agradece el fresco de la montaña.

Valle del Cibao-Santiago de los Caballeros

Vistas desde el Molino de la Cumbre

En la carretera que tomamos para llegar a la costa norte de Moca a Cabarete descubrimos el Molino de la Cumbre un lugar muy recomendable para hacer un alto, beber y comer algo y disfrutar de las magníficas vistas del valle del Cibao y de la ciudad de Santiago de los Caballeros. Nosotros cenamos en el Molino (buena comida y servicio) porque nos alojamos en un hotel que estaba unos metros más arriba en plena montaña, el Hotel Rim Mountain y lo que se planeó como una estupenda noche en la montaña se convirtió en una noche de karaoke salsero y desafinado de un grupo de dominicanos que estaban alojados haciendo un curso. ¿Pero en qué cabeza cabe poner el karaoke en el hueco de la escalera de acceso a las habitaciones? Imaginaros la nochecita que pasamos.

Ya en la costa norte, nos alojamos en Cabarete (Hotel Kaoba) por recomendación de Conrad, el austriaco propietario del B&B en el que nos alojamos en San José de Ocoa. Cabarete era una antigua aldea de granjeros que se ha convertido en la capital del windsurf, kitesurfing del país y lo elegimos porque es más pequeña y tranquila que sus vecinas Sosúa y Puerto Plata a pesar que nos han contado que el turismo por esa zona ha bajado mucho.

Playa de Cabarete
Desde Cabarete descubrimos quizá, el secreto mejor guardado de República Dominicana. En mi búsqueda de información sobre el país antes de viajar leí algo sobre los 27 saltos de Damajagua y me lo apunté como “para hacer”. La experiencia fue INCREIBLE, menudo subidón de adrenalina. 
Son 27 cascadas sobre el río BajaBonico que puedes descender en 3 tramos (7-12-27) siempre acompañado de guía con casco y chaleco (recomendable llevar zapato cerrado). Nosotros elegimos el tramo de 12 saltos (2,5 horas aprox.), para el de 27 no había tiempo y el de 7 el ascenso y descenso es por el río. En el de 12 subes por la montaña y desciendes el río saltando entre las piedras, deslizándote por toboganes en la piedra, o saltando al vacío desde rocas de 5 metros.

No podemos mostrar fotos de nuestros saltos porque sin una mochila estanca es imposible llevar cámaras así que vamos a colgar fotos de los charcos que hemos encontrado en Internet.





Los 27 charcos, además es un proyecto de la comunidad de Damajagua, el dinero que se recauda con las entradas (340 DOP si no eres dominicano) se invierte en beneficios para la comunidad. Allí trabajan como unos 100 guías cuyo salario es el seguro médico que les pagan y las propinas que los acompañantes les dan.
Si vais a República Dominicana esto es un MUST, no hay que perdérselo. Es una pena que todo el turismo español prácticamente se queda en el sureste y no se acerca hasta aquí, contados turistas nos hemos encontrado y menos con un auto rentado, por determinadas zonas hemos estado completamente solos.

Próxima parada: Península de Samaná

5 de agosto de 2013

República Dominicana: Color Azul

¿Cuántas tonalidades del color azul conocéis?

El azul del mar a este lado del país, Península de Pedernales, es realmente ESPECTACULAR.

Playa Los Patos





Bahía de las Águilas

Podemos decir que esta es la playa más espectacular que hemos visitado nunca.

Bahía de las Águilas es una playa vírgen de unos 6 kms de arena blanca y aguas turquesas aislada del mundo en pleno Parque Nacional Jaragua en la Península de Pedernales a la que solo se puede llegar en barca y en la que casi no hay turismo. Visitarla es una aventura, el viaje es duro y todo el camino que recorres lo tienes que deshacer después porque no está camino a ninguna parte, como decimos los de Zaragoza "hay que ir de propio". Pero sin duda, como veréis en las fotos, estar en ese paraje recompensa el esfuerzo.


De aquí a SUPERVIVIENTES







República Dominicana: West side

Estar en República Dominicana y pasar un día viendo cuevas prehistóricas con pinturas rupestres tahínas y acabar bañándote en unas piscinas naturales en la Cordillera Central puede parecer raro, pero ha sido un día que si lo planeamos no nos sale así.

Señal que República Dominicana es mucho mas que resorts. Playas tiene muchas pero hay una parte del país, al Oeste de Santo Domingo que es prácticamente desconocida. Al oeste de la capital la vida no se desarrolla al ritmo del turismo sino al ritmo que marca la vida dominicana.

Tan desconocida es que Las Cuevas de Pomier, a las que decidimos ir porque nos llamó la atención que hubiese cuevas prehistóricas en el Caribe y que casi no se resaltaban en la Lonely Planet, han sido algo complicadas de localizar. Sin apenas indicaciones hemos acabado, literalmente, en medio de una mina a cielo abierto y finalmente nos ha acabado guiando un chaval en motoconcho (motocicleta), propina incluida.

La Reserva Antropológia de Pomier es un conjunto de 57 cuevas con pinturas ruprestres tahinas, las hay horizontales y verticales, para descender en rappel, pero el público general solo puede acceder a 4. Un guia muy amable nos ha llevado por el interior de la cueva 1, linterna en mano, iluminando tanto pinturas como murciélagos. Una República Dominicana verdaderamente diferente.

Pinturas rupestres en las Cuevas de Pomier
Pinturas rupestres en las Cuevas de Pomier
Mina cerca de las Cuevas de Pomier
Nuestra ruta por el país nos está llevando hacia el Oeste, a la Península de Pedernales. Como llegar a Barahona nos parecía mucho viajando desde Santo Domingo, hemos decidido hacer un alto en San José de Ocoa y recorrer la carretera de Baní a Ocoa para ver el paisaje de montaña y de mangos. Una lástima que la carretera estaba en obras y ha sido un poco incómodo recorrerla pero sin duda lo que nos esperaba bien lo merecía.

Carretera Baní-San José de Ocoa
A lo que nos hemos dado cuenta nos habíamos pasado el pueblo de Ocoa sin ver señales de alojamiento en la carretera y cuando ya estábamos pensando en darnos la vuelta porque la carretera era pista ya y no se veía nada, hemos llegado a Casa Conrado B&B, un sencillo alojamiento regentado por un austriaco en pleno río Nizao. Konrad, nos ha llevado a bañarnos a unas piscinas naturales y como no tenía nada para cenar porque normalmente le llaman para preguntar si hay alojamientos, nos ha hecho pasta con vegetales. 
Lástima no haber podido hacer fotos de las piscinas pero es que hemos tenido que cruzar el río metidos hasta casi la cintura, había mucha corriente y la cámara peligraba.

Casa Conrado y nuestro Hundai i10

Río Nizao
Río Nizao

Esta zona bien merece una incursión más a fondo sobre todo para pasar unos días haciendo rafting, trecking o montar a caballo por la cordillera central. Nosotros no hemos podido seguir más por la carretera, nuestro Hundai i10 no está hecho para este tipo de caminos así que hemos vuelto a bajar a la autopista de la costa para poner camino hacia Bahía de las Águilas y verla con nuestros propios ojos. Informaremos

Desayuno dominicano: Mangú
Colmado en Las Avispas


2 de agosto de 2013

República Dominicana: La Cafetera Colonial

De Santo Domingo me gustaría recomendaros y contaros la historia de La Cafetera Colonial, una cafetería descubierta casi por casualidad, en la bulliciosa calle el Conde, en plena ciudad colonial.

La Cafetera fue fundada por un emigrante de origen vasco, pionero de la torrefacción de café en la República Dominicana, allá por 1930. Fue el, quien movido por su afición a la cultura promovió en el local las tertulias artísticas con intelectuales y pintores de la época. 
Como consta en una placa en la entrada durante el año 1939 y 1940 sirvió como punto de reunión de muchos artistas e intelectuales republicanos que habían llegado a la República Dominicana como refugiados de la guerra civil española.

Es un estrecho y largo local, muy acogedor, con una barra larga con taburetes y un pequeño espacio donde venden libros y se exponen cuadros. Además la comida que hacen es muy económica, sencilla y básica pero está muy rica y muy bien elaborada. Nosotros dimos buena cuenta de ella porque en los 2 días que hemos estado en Santo Domingo hemos acudido a cenar y a desayunar.

Si vas a Santo Domingo en tu viaje a la República Dominicana, haz una parada y tómate un rico café en La Cafetera. Lo recomendamos.









1 de agosto de 2013

República Dominicana: de las playas a la capital

Dejamos atrás las playas de Punta Cana para sumergirnos en la vida real dominicana con nuestro Hundai I10, el auto que hemos rentado y que cuando fuimos a buscarlo se había ido “la internet” en la oficina del aeropuerto de Punta Cana y nos llevaron a la oficina de Bávaro.

Dejamos las playas y manejamos por las carreteras dominicanas en dirección Santo Domingo, la capital. Tomamos la ruta de Higüey a La Romana por carreteras que circulan entre extensas plantaciones de caña de azúcar y atravesamos las ciudades con un tráfico caótico que desespera a cualquiera.

Paisaje Caña de Azúcar


Nuestro primer día de la ruta dominicana terminó en Juan Dolio, pequeña localidad costera caribeña, muy tranquila donde el boom turístico hotelero no llegó a explotar. Cuenta con una pequeña playa en la que prácticamente la totalidad de los que había allí eran dominicanos y luego con una larga extensión de arena blanca de 6 kms donde si que hay algún que otro hotel pero ya a las afueras.

Playa de Juan Dolio


En Juan Dolio, nos alojamos en el Hotel Fior di Loto, un hotel sencillo, económico y básico, cuya propietaria es italiana y además gestiona una fundación en la India que ayuda a las niñas con parte de los beneficios o donaciones del Hotel

De Juan Dolio siguiendo la autopista del Este y pasando Boca Chica llegamos a la capital, a Santo Domingo.
Increíble pero localizamos nuestro hotel, Hotel Mercure, a la primera tras tomar la salida correcta entre el caos de coches que había para cruzar el Puente Juan Bosch de acceso a la Ciudad Colonial.

Tan bien lo hicimos que una furgoneta nos pitó, nosotros pensando que habíamos hecho algo mal y el de la furgoneta haciéndonos la señal de ok. Debió verme a mí dar a través de los cristales indicándole a Jorge con las manos ... a la izquierda!!! por allí!!! mientras Jorge cruzaba los carriles a la de sálvese quien pueda :)

Una muy buena elección el hotel que habíamos reservado la noche anterior a través de booking y que nos salió por casi la mitad del precio normal, además está en plena zona colonial, esquina con la Calle Conde y a un paso del Parque Colón.


Llegar a Santo Domingo nos dio muy buen rollo a pesar de ser una ciudad bastante ruidosa pero pasear por las antiguas y adoquinadas calles de la Zona Colonial y visitar la Catedral Primada de América, la primera del nuevo mundo, tiene su encanto y su historia.

Parque Colón. Catedral Primada de América


Puedes sentarse en las plazas a la sombra a descansar y tomarte un “mata calor” mientras ves a los dominicanos jugar al dominó, que es como el deporte nacional.

Mata Calor

Dominicanos jugando al dominó. Parque Colón 


También puedes ir a comprar algo a un colmado y dejarte llevar por el ritmo del merengue o acabar en el Mercado Modelo entre pasillos llenos de souvenirs para el turisteo echando traguitos de Mamajuana con un morenito en un puesto y asegurándonos el dominicano que es bueno “pa halal”. Yo tenía que probarlo, ya os contaré el resultado :)

Mercado Modelo

Mamajuana

Ciudad Colonial

Plaza España

Malecón


30 de julio de 2013

República Dominicana: "El resort no es para mí"

Ya estamos en la República Dominicana. Aterrizar en un aeropuerto con las terminales de paja y música caribeña en vivo y en directo cuanto menos, es curioso pero lo mejor sin duda de nuestra llegada fue la recogida de las maletas. 
Vamos a ver ¿A quién se le ocurre sacar las maletas del vuelo procedente de Madrid por 2 cintas distintas? Resultado: el caos más absoluto, entre eso y la ansiedad y el nerviosismo que se genera cuando no ves a parecer tu equipaje después de un buen rato pues os lo podéis imaginar. 
La gente iba y venía de un lado para otro, algunas maletas no hacían más que dar vueltas por una cinta porque sus dueños estaban en la otra cinta esperando,  parejas que se gritaban de una cinta a otra: ya tengo una y tú!!! Y lo mejor de todo es que de repente una cinta se para, bajan las que estaban dando vueltas y marca que por esa van a sacar las maletas del vuelo procedente de París, la otra cinta de Madrid continúa y lo que empieza a sacar son maletas con la etiqueta Charles de Gaulle … en fin ... que al final conseguimos nuestras mochilas y salimos 1 hora y media después de haber aterrizado. 

Nota mental si viajas a República Dominicana: Los españoles necesitan sacar una tarjeta de turista para entrar al país, para pagarla lleva dólares (10$). Si no llevas te cogen euros pero no al cambio, vamos que te cobran 10€ y se quedan con el cambio “es para el gobierno” te dicen …

Desde España reservamos un par de noches en el Hotel Punta Cana Resort & Club, para descansar un día al menos después del viaje y porque era lo más cercano al aeropuerto donde teníamos que recoger nuestro coche de alquiler.
Entre que llegamos y nos acomodamos se hizo la hora de cenar y como aún no sabíamos como funcionaba el tema cenamos en uno de los 7 restaurantes del complejo (el más económico), aún no nos habían traído el plato que ya nos queríamos ir, de ahí el título del post: “El resort no es para mí” 
Ya no nos pasó más. Como el desayuno si que era realmente bueno ya nos preocupamos de organizarnos el día con el shuttle que tiene el complejo y buscamos algo más auténtico para la cena del día siguiente y aunque Punta Cana Village es como un decorado encontramos un restaurante de comida caribeña y nuestra cena fue Mero al Coco y Ropa Vieja con guarnición de habichuelas, arroz y tostones (plátano frito)


Entendemos que haya gente a la que le guste ir a mesa puesta y tener todo controlado y organizado pero es un poco artificial ... es un "mundo piruleta" hecho para que no salgas de allí, realmente si no vas con tu transporte estás vendido, es impensable llegar a estos hoteles sin una reserva y menos en un transporte público.

El Hotel Punta Cana Resort & Club pertenece al Grupo Punta Cana, propiedad de un magnate dominicano. Este hombre es el propietario de toda Punta Cana e incluso del aeropuerto. Dentro del Grupo hay varios tipos de Hoteles y algunos con villas muy muy lujosas (al menos lo que pudimos ver desde fuera). Nosotros nos alojamos en el más económico obviamente, y super contentos con nuestra tarjeta para canjear toallas en el Towel Point :) 
El resto de resorts que son los que gestionan las grandes cadenas tipo (Bahía Príncipe, NH, Meliá, Barceló ...) están todos en Playa Bávaro.

Nuestro primer día en República Dominicana fue sin duda un día de sol y playa con arena blanca y cocoteros. Mañana tomaremos nuestro coche de alquiler y manejaremos por toda la isla para conocer la verdadera República Dominicana fuera del Resort Todo Incluido. 

Playa de La Choza. Punta Cana Hotel

Playa de La Choza. Punta Cana Hotel

Playa Blanca, Punta Cana